Segundo Cerebro

¿Por qué el sistema digestivo es el segundo cerebro?


El sistema digestivo es considerado el segundo cerebro del cuerpo humano en tanto que posee gran cantidad de neuronas situadas en el tubo digestivo.


Determinados estudios demuestran que el 30% de la población tiene problemas de estómago. Esto es muy importante porque a veces olvidamos que todos los malos hábitos que tenemos (no solo alimenticios) genera un gran impacto negativo sobre nuestro estómago e intestinos.

Tenemos que tener claro que las funciones de nuestro sistema digestivo van mucho más allá de procesar los alimentos que ingerimos y por eso, no solo es importante saber qué tipo de carbohidratos comer, sino que para cuidar bien nuestro estómago, tenemos que cuidar de nuestro sistema nervioso central.

Por eso, a continuación te damos una explicación sencilla a la pregunta central: “¿por qué el sistema digestivo es el segundo cerebro?”


“El aparato digestivo cumple una función esencial en el cuerpo humano. En concreto, se encarga de obtener de los alimentos las ‘materias primas’ que servirán para generar la energía que necesita una persona en su día a día y para producir ‘los elementos que conforman los distintos órganos y sistemas’ del organismo.”

“Abarca desde la boca hasta el ano y está compuesto de diversas partes: esófago, estómago,
intestino delgado, intestino grueso o colon y ano. Además, hay dos órganos que vierten sus secreciones al tubo digestivo: el hígado y el páncreas, ambos con un importante papel en la digestión y absorción de los alimentos”.


“El tubo digestivo dispone de una red neuronal repartida entre las capas mucosa, submucosa y
muscular. De hecho, existen en torno a 100 millones de neuronas, muchas más de las que contiene la
columna vertebral. Estas neuronas desempeñan una función esencial en la regulación de las funciones motora y mucosa del tubo digestivo”.


“Estas células cerebrales controlan ‘el movimiento intestinal, llamado peristaltismo, o la secreción de sustancias al intestino para la digestión’ y añade que ‘están controladas por el sistema nervioso central y el autónomo’. Estas neuronas reciben señales del sistema nervioso central (el cerebro principalmente) y autónomo, el encargado principalmente de los movimientos reflejos, entre otras
funciones. Pero, además, las neuronas situadas en el aparato digestivo ‘pueden funcionar de manera
independiente’ del sistema nervioso central y autónomo”


Tiene impacto en la ansiedad “es desconocido aún el porqué el estrés o la ansiedad pueden
producir o empeorar síntomas gastrointestinales como dolor abdominal, diarrea, hinchazón, náuseas o pesadez. No se conoce la causa biológica de los trastornos funcionales; son enfermedades que producen síntomas a los que no se encuentra una alteración evidenciable por pruebas de imagen, analíticas o estudios endoscópicos”.

“Estos trastornos funcionales a nivel gástrico pueden verse exacerbados por el estrés o la ansiedad, aunque el mercanismo por el que lo hacen es desconocido”

Para evitar los síntomas hay que tratar el origen del estrés o la ansiedad. Puede hacerse mediante psicoterapia o con medicación, tanto antidepresiva como ansiolítica.


¿Cómo cuidar la salud de nuestro sistema digestivo?

  1. Cuida mucho lo que comes.
  2. Apuesta, sobre todo, por las frutas y verduras.
  3. Come despacio.
  4. Bebe mucha agua.
  5. Introduce las infusiones en tu dieta.
  6. Haz deporte.
  7. Reduce el café y el alcohol.
  8. Olvídate de las bebidas carbonatadas.
  9. Trata de reducir los niveles de estrés y ansiedad.
  10. Toma una cápsula de CACNÍIX cada noche antes de ir a dormir.